El trabajo es la principal motivación del inmigrante cuando decide abandonar su país. Sucede en España y por extensión, en
Se trata de personas que disponen de la autorización correspondiente para trabajar por cuenta ajena (asalariados) o por cuenta propia (autónomos).
De hecho, es el principal motivo para conseguir la residencia, por encima de otros procedimientos como estancias no lucrativas (visitas), reagrupaciones familiares o procedimientos de arraigo o asilo, que son otras de las opciones a las que acogerse para entrar en España. Eso sí, los datos sirven para tumbar algunas ideas preconcebidas, como explica Edgar Constante, presidente de la asociación ecuatoriana Juan Montalvo. «Hay pocas personas que consiguen ser autónomos y montar su negocio. Y eso a pesar de que dicen que los inmigrantes que lo consiguen no tienen que pagar impuestos. Debemos hacerlo como todos», señala Constante. Según la estadística, los extranjeros asalariados suponen el 13, 2% del total con autorización de residencia, mientras que los autónomos no llegan al 0,3%.
Según los datos de
En los últimos dos años se ha producido un fenómeno llamativo, como el descenso de residentes de algunas nacionalidades como la ecuatoriana, la mayoría al margen de los programas de retorno voluntario. «Volver no vale la pena para muchos. Incluso desde la asociación hemos detectado personas que emigran hacia otros países europeos en busca de trabajo, como Suiza o Francia», explica Constante, quien matiza que la mayoría de traslados se hacen a nivel particular.
Lo mismo apuntan otras entidades. «El retorno no ha sido algo generalizado. Además, para aquellas personas que menos tienen no existen prestaciones», añade Alejandra Arboleda, coordinadora de América-España Solidaridad y Cooperación (Aesco).
De los 880.000 inmigrantes censados en
Fuente
Las provincias.es
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